LIBRERIA HISTORICA EL TOROGOZ                                                                     

CAMILO TURCIOS (Por Mario Ramos) 


AMIGO GUERRILLERO

Camilo era un campesino típico: Desconfiado al principio, observador y cauteloso

Conocí a Camilo Turcio en Guazapa en el año 1985 unos días antes que el ejército capturara a Nidia Díaz en San Vicente. Recuerdo que cuando lo ví por primera vez, me sorprendió su aspecto observador y callado, miraba a todos lados y a toda la gente, hablaba poco, llevebe una boina y una camisa bien descuidada como era costumbre en él. No hablabamos mucho los primeros días y como Camilo no conocía ese frente, o lo conocía poco, se dedicó principalmente a observar, a conocer la gente, a estudiarla. En muchos aspectos Camilo era un campesino típico: desconfiado al principio, observador y cauteloso; poco a poco comenzamos a trabajar juntos, y desde un principio, me sorprendió la gran facilidad que tenía para hablar con los demás. Siempre pedía opiniones, las anotaba en un cuaderno, que después muchas veces perdía, porque era muy descuidado, o en papeles que metía en las bolsas del pantalon, o en cualquier lado, pero siempre anotaba y retenía las opiniones de los demás y eso le servía para hacer consenso.

Cuando capturaron a Nidia, noté en su cara una expresión dura y fría pero a la vez un gesto de dolor. Poco a poco nos fuimos conociendo y haciendo amistad, hablabamos mucho, discutíamos mucho del trabajo, pedía muchas opiniones y me sorprendía que un comandante, un miembro de la Comisión Política del PRTC, pidiera tanta opinión a tanta gente.

No paso mucho tiempo cuando un día, en un ataque del ejército al campamento donde estábamos, sin medir palabras, sin mostrarse nervioso, preocupado, o temeroso nos mostro a todos su gran valor, mientras nos indicaba a los demás por donde debíamos retirarnos, se aposto en una piedra y estuvo combatiendo un gran rato, creo que estaba él sólo, lo esperamos en el lugar indicado. Al rato llego él, tranquilo, sonriente... quizás fue la primera vez que le vi sonreír, despues conforme lo iba conociendo, iba saliendo de el como emanado de su interior todo un caudal de amistad y de cariño hacia los demás. Hablabamos muchas veces con los compas, con la mara, como decimos nosotros, de Cailo, y siempre notaba en la expresión de los compas y en las palabras que decían refiriéndose a él un gran respeto y un gran cariño. Conforme fuimos haciendo amistad, ademas de hablar de la guerra que era casi siempre, me hablaba un poco de él. Así supe que de joven trabajaba de Administrador de una finca de café de Cristiani(el que era el Presidente de El Salvador), me contaba como lo conoció, llegaba a la finca, hablaba con él y le decía que le podia ayudar con los estudios, que era un muchacho inteligente, que era muy responsable. Camilo se reía contandome esto, porque ya para entonces estaba él organizado y hacía uno que otro trabajo con los compas.

Empezó, según me dijo, llevándole agua y comida a los compas, en los charrales, Le hablaban y él, según me decía, no entendía mucho, pero en la finca se daba cuenta de que a la gente pobre cuando iba a pesar el café siempre le robaban, y él extendía recibos debajo de agua, que les daba a la gente para que cobrara más dinero, a saber por qué un día parece que Cristiani se enteró de que Camilo andaba organizado y llegó a hablar con él y, le dijo,mira muchacho, no te andes metiendo en esas cosas, porque vas a terminar mal, mejor venite conmigo, yo te llevo a la ciudad, allí te puedo pagar los estudios, vas a tener buena casa, tú eres un muchacho bien inteligente y no tienens que meterte con esa gente porque vas a terminar mal. La próxima vez que venga voy a traer el helicóptero y te voy a llevar a mi casa.

Pienso que aquel día, Camilo, entre la comodidad y la lucha, eligió la lucha para siempre.

Nació en un Cantón de San Vicente, en el municipio de Verapaz. Según me contaba tenía un grupo de amigos que iban a fiestas, y como que él dirigía a todos, "nunca me pelié con nadie" me dijo, yo nunca pelié, pero mis amigos a veces se topaban duro con la gente que hacía revuelos o daba problemas en los caseríos. Varios de ellos se organizaron después de él y los pude ver en el cerro de Guazapa cuando por una u otra razón llegaron al frente. Me sorprendía que siendo muchachos de la misma edad, habiendo llevado vidas similares, en tan poco tiempo Camilo fuera comandante y ellos fueran buenos compas, pero no tenían ese nivel de responsabilidad.

A Camilo, lo estudiaba cada vez que lo veía, a veces me le quedaba viendo cuando estaba escribiéndo mensajes o trabajando; y él levantaba la vista, me miraba y me decía: "¿Estás epnsando que cae grande este puesto que tengo verdad?", yo siempre me reía, porque me hacía tanta gracia verlo con tantos papeles y tan desordenado, como que no encontraba una forma organizada de trabajar. Pero siempre estaba presente esa inteligencia aguda y esa claridad de lo que él y el pueblo quiere. Nunca lo vi triste y nunca lo había visto llorar en la guerra, me acuerdo que un día, en que nos habíamos replegado del lado sur del cerro hacia el lado norte, habían quedado unos equipos en el lado sur combatiendo al enemigo; llegó un mensaje por radio, él lo leyó y a mi como siempre me gustaba observarle la cara, para entender como estaba la situación, lo vi bien triste, recuerdo que rompió el mensaje despacio, me miró y, me dijo mirá, esta guerra hay que ganarla luego, porque van a acabar con la mejor gente. Después me informó que había muerto Ulises, un gran amigo y compañero de él desde la infancia, fue la única vez, por lo menos en el tiempo que estuve con él, en que le ví los ojos brillando y se le escaparon unas lágrimas, me impresionó aquella imagen porque el superaba fácilmente esas situaciones...no se, me senti como triste y muy solidario con él. Nunca más volvimos a comentar aquel hecho. Poco después oía que hablaban del compañero Ulises en el frente, pero yo no acertaba bien quien era, hasta que me di cuenta que Camilo se había puesto otro seudónimo:Ulises, que era el nombre del compañero amigo suyo que había muerto.

Cuando el operativo Fénix inicio en Guazapa, ya estábamos perfectamente adaptados al cerro, conocíamos como la palma de la mano tanto el lado sur como el norte, estábamos estruturados en unidades bastante pequeñas y muy móviles, la intensidad de los bombardeos y mortereos aumentó, pero eso no era nuevo en Guazapa en donde permanentemente a veces por día y noche no dejaban de atacar los aviones, helicópteros y artillería; por lo tanto enfrentamos ese operativo(el mayor esfuerzo del ejército en toda la guerra) con relativa tranquilidad, pero fueron unos meses realmente duros, en los que se requería tenes los nervios bien templados, tener una gran claridad y una gran agilidad de decisión, porque el operativo era realmente fuerte. Desde por la mañana todos estábamos preparados y pasábamos el día muy tensos, esperando cualquier combate, cualquier movimiento, cualquier situación conflictiva. Camilo se mostraba sereno y tranquilo, trabajando, haciendo mensajes, comunicándose, sonriente, dando confianza a todos los compas. Durante las dos primeras semana del Fénix, cuando todabía no se había evacuado algunas estruturas y debido a la presión que hacía el enemigo en la zona donde estábamos, hacía una reunión de evaluación cada tarde el Mando Conjunto del Frente. Durante esos días Camilo llegaba ya noche al campamento y nos llamaba para informarnos de la situación: "la cosa está socada, lo más conveniente sería salir de la zona, pero como no hay a donde ir, nos quedaremos un día más", esa fue la valoración de esas dos primeras semanas; luego, como pasa siempre nos fuimos adaptando al operativo y bajó la presión. Varias veces, bastantes, él se quedó apostado disparando mientras los demás nos retirábamos y, varias veces que también que quedamos perdidos, quizás en campos minados o a saber si no había minas, pero así pensábamos nosotros, él era el que se decidía a marchar a marchar delante del grupo, no me gustaba eso porque pensaba que si a Camilo le pasaba algo, o se paraba en una mina, o había un problema íbamos a perder un hombre de gran valor para la revolución. Pero cuando decía una cosa, lo hacía. Siempre nos aconsejaba vengan detrás y pongan los pies donde yo los pongo, algunas veces lográbamos que él fuera no el primero sino un poco más atrás, pero la mayoría de veces, sobre todo en situaciones difíciles, él tomaba la iniciativa.

Poco a poco Camilo se iba haciendo además de nuestro comandantes, nuestro amigo, nuestro compañero, en situaciones difíciles, siempre le decía a uno lo que tenía que hacer.

Tenía como una especie de intuición en lo militar, yo creo que el aporte que él dió en el cerro de Guazapa a pesar de contar con una fuerza muy pequeña, fue sustancial porque fue un gran guerrillero. Manejaba perfectamente la táctica, nos estructuro a todos en equipos de tres o cuatro, incluso el personal del mando quedo muy reducido, nos movíamos constantemente y así lográbamos tener una gran control del terreno; diseño un taller de explosivos que prácticamente era tambien una unidad de combate; cuando los morteros aumentaban en la noche nos movíamos lo más cerca posible de las unidades del enemigo y allí descansábamos mejor sin tener que meternos en las trincheras; hizo muchísimo con lo poco. Desde que él se incorporó llevando agua y comida fue pasando por combatiente, jefe de escuadra, jefe de pelotón, creo que mando de columna y de allí cuando se realizó el Tercer Congreso, en el año 1983, es elegido Miembro de la Comisión Política del PRTC, y se le da el grado de Comandante.

El, como me decía después, realmente ni atinaba lo que era la Comisión Política. Pensaba que era un comite que iba a hacer algún tipo de tarea; al día siguiente de ser elegido miembro de la Comisión Política, lo convocaron a una reunión de ese organismo; él llegó sin cuadernos, sin lapicero, se acostó en el suelo, se quitó la camisa esperando que allí se fuera hablar a saber de que cosas. Le llamaron la atención y cuando oyó de que se trataba la tal Comisión Política, le entró una grna preocupación. Porque me decía: "yo no entiendo tantas cosas y que sabía tan poquito, me vi en esa responsabilidad tan grande y realmente no atinaba como hacerle"; creo que lo hizo muy bien, porque su humildad, el reconocimiento de sus limitaciones fue siempre una realidad para él. Lo que no sabía, no lo sabía y se lo decía a cualquiera. Cuando tenía dudas sobre algo siempre preguntaba con una gran sencillez y una gran humildad. Muchas veces hablábamos y preguntaba tantas cosas... bien ingenuas a veces, pero como que retenía en la cabeza todo lo que le decían unos y otros, lo juntaba con sus ideas, y al final siempre la opinión de Camilo era como el consenso de todos los demás. Uno veía allí reflejadas sus ideas y las veía mejoradas, ampliadas, mucho más elaboradas. No sé hasta donde llegaba la inteligencia y seguía la intuición o viceversa, el caso es que atinaba muy bien por donde van las cosas y aunque al principio, cuando lo conocí, tenía muchos problemas de método para organizar su tiempo y su trabajo. Poco a poco, en pocos años, en pocos meses, cuando uno le decía, mira Camilo esto es mejor así o yo pienso que esto lo podemos hacer de otra forma, le ponía mucha atención y tenía la capacidad de cambiar y superar los errores y las deficiencias.  

Después de 10 meses de estar en el Fenix, me traslade con el a Morazón; allí me incorporé a otro trabajo fuera de la zona donde estaba él y, pasamos como dos o tres meses sin vernos, me acuerdo que antes de llegar a Morazán, siempre le decía que tenía que aprender a escribir sin tantas faltas de ortografía, era terrible su escritura. El me decía "cuando veas algo escrito por mí, señalas las faltas y me las das para ponerle coco"; y así recuerdo que cuando dos o tres meses después de llegar a Morazón y fuí al campamento donde estaba él, me enseño unos mensajes que tenia y me dijo: "mirá, pelon, mira si no mejore mucho su ortografia, ya casi no hago falta". Y a decir verdad habia mejorado muchisimo, aunque entre poner una "b" y una "v" siempre habia una buena dosis de azar. Una noche, fui a hablar con el a su champa para chambrear un rato, y lo encontre escribiendo no me acuerdo que palabra como 20 o 30 veces: "ésta puta palabra nunca la pongo bien, pero hoy si la voy aprender". Asi trabajaba Camilo, poco a poco iba mejorando, se iba perfeccionando, iba entendiendo mejor el papel y la responsabilidad que tenia y su compromiso en la guerra. Pasamos alla en Morazan varios meses; concluido ahi el trabajo decidieron trasladarnos al norte de San Miguel. Yo me fui primero con otros compas y el se quedo un tiempo mas en Morazan.

Como a los 3 meses llego Camilo, venia para incorporarse a la conduccion, del esfuerzo de San Vicente, San Miguel y Usulutan, venia como siempre contento, todo despreocupado, tranquilo; estabamos contentos encontrarnos y hablamos mucho aquel dia, me conto que su estadia en Morazan le habia servido para ampliar su vision general de la guerra y aprender algunas cosas nuevas sobre tacticas pues habia pasado varios dias trabajando con las unidades de tropa especial y que ahora si creia que le iba atinar mejor. Nos reimos mucho comentando los problemas y las putiadas que le habian dado sin andar sin camisa o acostarse en cualquier parte, las aflicciones que habiamos pasado en Guazapa durante el Fenix. Recuerdo que aquel día, casi amanecimos hablando tirados en la champa, fumando, riendo, era raro ver en la noche a Camilo despierto, porque no aguantaba mucho el desvelo. Cuando estabamos todabia en Morazan, iba yo por un camino cuando encontre a Camilo y un compañero que murio en la ofensiva de 1989, era su seguridad, dormidos a la orilla del camino, los desperte y un poco regañe a Camilo y le dije, hombre, no te quedes ahi dormido, no ves que al lado del camino, es bien peligroso, cualquiera que pase..."achis me dijo, anoche veniamos cuando caminando bien cansados y le dije a este: descansemos un rato aquí y nos quedamos dormido y hasta ahorita que nos despertamos". Por eso me extraño mucho que aquella noche en San Miguel, aguanto hablando casi hasta el amanecer. Fue una noche muy linda porque ademas del trabajo hablamos de muchas cosas, sentia a apartir de ese momento un gran cariño por aquel hombre que compartia su tiempo, sus ideas y sus bromas conmigo.

Yo habia tenido algunos problemas de adaptacion en San Miguel, estaba en una estructura nueva, con gente que no conocia y preocupado por algunso problemas del trabajo. Oyendo hablar a Camilo como lo hizo aquella noche, me senti hasta ridiculo de ocupar su tiempo con cosas y preocupaciones que en comparacion con las que el debia tener eran minimas, pero tambien senti un gran animo porque habia una identificacion profunda con un proceso que nos iba a llevar a una nueva sociedad; vi en Camilo esa noche al "hombre nuevo del che". Mucho tiempo despues volvimos a encontrarnos en ese mismo lugar y hablamos de como nos gustaria celebrar el dia del triunfo y Camilo nos recordo aquella noche diciendo: "quizas como aquel dia que hablamos en este mismo lugar pero ademas con una trago". Siguio para San Vicente y pasamos mucho tiempo sin vernos, como seis o   siete meses. Nunca le escribi, ni el tampoco, pero por las noticias que recibiamos del trabajo en San Vicente, se notaba ahi la mano de Camilo.

Era la epoca en que estabamos metido de lleno en el mar de guerrilla y pueblo organizado, salio con su puesto de mando al area de expansion a hablar con la poblacion civil y a vivir enmedio de los caserillos, aunque el enemigo hacia grandes esfuerzos por sacarlos de ahi y meterlos al interior de la zona, el siempre sabia por donde maniobrar, por donde buscarles la vuelta, continuar avanzando en la linea que la Comandancia Genereal habia trazado; tenía esa gran cualidad de encontrarle la forma a las cosas, saber aplicar aplicar la linea general hasta lo mas concreto y por eso, cuando tenia algun problema y algo no tenia claro o tenia dificultad de desarrollar alguna orintacion que me diera, siempre consultaba con Camilo y le dicia: "mira vos como le entrarías a esto". Me enseño mucho con sus decisiones con sus palabras, porque el realmente le atinaba a las cosas, no daba una explicacion como un gran dirigente, no le daba uno un gran discurso, siempre le ofrecia a uno alternativas para que uno las valorara y eligiera la que mejor pensara. Nos ayudo a desarrollarnos mucho, a entender muchas cosas, nos enseño a recibir y a captar las ideas de los demas. El era un gran empilado del colectivo, le gustaba tomar decisiones en colectivo, le gustaba trabajar en colectivo, hasta para trabajar en cosas tan insignificante como rebuscarse con un poco de comida; cuando andabamos de viaje siempre su tendencia era a organizar pequeños colectivos, pequeños equipos para ir a la rebusca, en su esquema de trabajo el colectivo era su clave y lo promovia con su ejemplo. Con el los colectivos no eran grupos aburridos o meramente formales, habia trabajo, responsabilidades, evalucaciones, exito, trabajndo asi nunca te sentias solo, era sutil a los demas. Nunca en todo el tiempo que lo conoci en la guerra y en lo que oi en otros compañeros, tuvo un acto egoista, de esto primero para mi y lo que sobra para los demas, no le vi una actitud de esa, si habia guardaba y si no o habia poco, siempre lo distribuia con un criterio de justicia y de igualdad, poco a poco conforme la guerra iba pasando, nos iba endureciendo a todos, unos siente que las emociones ya no calan muy adentro, como que resbalan por la piel, el dolor al sufrimiento o la perdida de un compañero, no impresionan ya como al principio. Como decia otro compañero que ya cayo, Arturo Ramos, "antes cuando me miraba al espejo tenia una mirada de angel y ahorita a saber que putas me pasa en los ojos pero tengo una mirada muy dura".

Creo que este fenomeno, este proceso nos ha ido un poco invadiendo un poco a todos los que hemos pasado varios años en la guerra y, por eso resaltaban aun mas las palabras, las frases o los gentos de cariño con que Camilo atendia todos los compañeros, sabia en que momento bromear, si habia una guitarra se ponia a cantar, sabia convinar la tension propia de la guerra con la distension con la distraccion. Siempre admiraba en el esta cualidad, porque sobre todo en momento dificiles uno tiende a no descansar, a estar dia y nochre dandole vuelata a la cabeza, pensando en la solucion de problemas o la inquietud de que va a pasar mañana. Sin embargo Camilo, cuando ya no hallaba solucion o simplemente no habia solucion, no se desesperaba, se ponia a cantar o jugar naipes o a bromear con los compas, mostraba una sonrisa de oreja a oreja y una mirada alegre, viva, tranquila que a todos nos daba confianza, esto lo hacia con cualquier compa. Era normal encontrarlo fuera del campamento, agarrando mango, sacando piñicos, pescando cangrjos o chimbolos, cualquier cosa, todo lo que traia siempre lo llevaba a la cocina, siempre lo repartía.

Por ratos parecia un niño grande, jugaba, saltaba, se iba del campamento sin avisarle a nadie, por momentos esta situacion nos preocupaba bastante, pero todos sabiamos que Camilo era un guerrillero, y un guerrillero en el monte no ve mucho peligro, el ambiente o el medio social de la guerrilla es bastante cerrado; siempre en un campamento, con la misma gente, alli comes, alli duermes, alli trabajas, alli te relacions con la gente, alli bailas, y eso no deja de generar roces o problemas personales, logicamente hay gente que a uno le cae bien, otros no tanto, otros le caen mal por su caracter o a saber porque. Nosotros eramos muy dados a hacer corrillos(comentarios del dia) en la noche mientras tomabamos cafe o, aprovechando un rato de descanso en el dia, hablabamos bien de sutano, hablabamos mal de fulano, es que este compa no se que. Recuerdo muchas veces haber hablado con Camilo y de haberle planteado inquietudes con respecto a unos compas, no solo yo sino otros muchos lo hicimos. Incluso en reuniones de los colectivos, le planteabamos ciertos problemas de compas que a nuestro modo de ver no tenian mucha disposicion, nunca oimos a Camilo una frase de desprecio o de molestia hacia ningun compañero, trataba de ver siempre el lado positivo de las cosas, y si alguien tenia muchisimos errores, el aparte de los errores o ademas de los errores, sabia ver aunque sea un lado pequeño positivo en cualquier lado de nosotros. Ese respeto a los demas creo que fue una de las causas principales que origino el gran respeto que todos le teniamos. Al igual que el nunca hablo mal de nadie, nunca hizo un juicio sin criterio sobre alguien, asi como de esa manera, nunca hicimos un juicio negativo de Camilo, genero en todos nosotros y en todos los que le conocieron gran respeto, porque unia a su humildad una gran honestidad, una gran honradez y tambien una gran sinceridad. Respetaba a cualquier compañero, fuera lo que fuera y le hablaba siempre como compañero, con un gran respeto y tratando de descubrir las pocas o muchas cualidades que cada uno tenemos.                      

Sin ser una gran eminencia ni una persona muy culta, podía hablar con gente mucho más instruida que él, pero uno siempre tenía la sensación de que ese hombre sencillo, campesino, estaba a muchos metros por encima de uno, no se bien como se describen esas cualidades, pero todos los que le conociamos, creo que nadie ni un sólo compañero no dejo de sentir desde que lo conoció un gran respeto por el compañero Camilo, el conocía muy bien las deficiencias, de cada uno de nosotros.

A mi muchas veces me hablaba de diferentes situaciones que se podían presentar. Me acuerdo que entonces era el tiempo de los desembarcos, cuando las tacticas de los elitransportados estaba en su apogeo, yo nunca me paralice en un desembarco, pero tenía tanto o más miedo que los demas; él en el momento de calma me explicaba y me decia: "cuando haya un desembarco no te asustes, calmate, siempre hay un momento en el que hay que salir, aprovecha ese momentos". Asi me explicaba una y otra situación dificil que se podía presentar, me explicaba una y otra vez que tenía que hacer en cualquier momento si se daba un combate cerca, me explicaba que hacer si alguna vez caía en una emboscada. Hay algo que comentaba con otros compañeros internacionalistas; no es que los demas compañeros, en los otros frentes donde hemos vivido, no sientan un cariño o no nos sientan como compañeros, no es eso, pero Camilo tenía o nos daba una especial atención....

Pag 9 Ultima parte............

Sigue......espere los próximos dos capitulos.

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OTRO APUNTE

La tumba de la guerrilla del PRTC - Oscar Martínez

“Hoy recordamos por primera vez en público a Arlen Ziu Guazapa, que durante la guerra lo hicimos en secreto”, testifica el único hermano de Arlen. La madre de Camilo Turcios, con muchas ganas de revivir su memoria dice “Cantemos la tumba del guerrillero, esa es la canción que le gustaba a mi hijo” -Y no solo a su hijo, a toda la gente soñadora, que como Arlen sonreía, marchando por las veredas iluminadas con luciérnagas preñadas de amor y esperanza. Sí. Ahí está la familia guerrillera “juntita”, bajo la sombra de un aceituno, construyendo trincheras, para toda aquella persona necesitada de escuchar sus voces, sus miedos, sus vivencias y lecciones de la guerra de guerrillas.

El Diputado del Partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional –FMLN- Luis Corvera, señala que también en el cementerio de San Esteban Catarina, están tres de sus hermanos y su papá; relatando de forma breve la planificación de sus operaciones militares que realizaban en la zona de San Vicente y hoy las actividades de paz que realiza el FMLN para desmontar la violencia institucio-nalizada y contribuir a la cultura de paz. Quizá pierdo la conciencia de los hechos, cuando una anciana me toca el hombro y dice: ¡Hay disculpe, yo creí que era uno de mis hijos! Ah, no señora, se ha equivocado, pero ya no tardarán en venir, le digo. Es que ya estoy preocupada porque ellos siempre me acompañan a la misa y nunca faltan, dice la abuela. ¿Y quiénes son sus hijos? le pregunte. ¿Cuáles hijos?, me dice ella; si a ellos hace tiempo me los arrebataron, expresa con su mirada, gestos conspiradores y manos de bondad. Usted no sabe lo que me ha pasado, fíjese que Adán Díaz me lo mataron en 1971 en Guatemala; a Luis Díaz lo desaparecieron y a Humberto Mendoza lo asesinaron los Escuadrones de la Muerte en 1980; en ese año desapareció Gustavito, Oscar Danilo Sánchez y Ana, su compañera de vida que vivía aquí en Cerros de San Pedro; Gladis Meardi; Juan Castro, que cayó en combate en San Salvador; a Reyes Mata me lo mataron los soldados norteamericanos en Olancho, Honduras; Graciela Menjívar pateó una mina en Guazapa; Luisa y Juan Antonio los emboscaron en San Vicente; Yolanda Edith Santos y la comandante Yuri las desaparecieron durante la ofensiva de 1989 y Gloria Daysi Alonzo que la capturaron, torturaron y asesinaron en las faldas de Guazapa, en esa misma ofensiva; a Franco Velis y a mi Venancio los mataron después de los Acuerdos de Paz. Los secretos de la anciana, fueron como un beso a mi memoria que puso a temblar mis bases ideológicas/políticas resquebrajadas por el ayer, el hoy y el mañana.

Al contarles a los pueblerinos, el conversatorio con la anciana, me dicen que es “la manita” del Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos -PRTC- pero hacía años había fallecido en un asilo –olvidados por quienes había parido políticamente- . Una jovencita, dejando ver sus dientes de maíz, dice que pasea por los Cerros de San Pedro, Guazapa, Norte de San Vicente, Nuevo Edén de San Juan, Suchitoto y San Salvador. Otros jóvenes, aseguran que la “mamita” hace viajes para el norte y ya se llevó a la Ana, a Sofía y a la gente de Gualcho. Ofelia, del Movimiento Salvadoreño de Mujeres -MSM- cuenta que ha soñado con la “mamita” que está disfrutando de su vida con toda la muchachada que murió para vivir.

CAMILO TURCIOS

Donde cayo Camilo
Nacio una flor
una flor de justicia, de paz y luz
lo mataron cuando iba en wu deber
Camilo Turcios muere para vivir

\\En todas las montañas se oyo su voz
gritando en las batallas ¡revolución!//

Pongase las estrellas mi General
que para siempre vive su dignidad
y la historia del pueblo recordará 
su sangre de justicia y libertad.

\\En todas las montañas se oyo su voz
gritando en las batallas ¡revolución!//

 

EL CORRIDO A CAMILO TURCIOS

Yo conocí a Camilo
valiente y fiel guerrillero
en el Cerro de Guazapa
con muy pocos compañeros
le hizo frente al enemigo
con las agallas del pueblo.

Era callado y humilde
muy apreciado por todos
aunque el era comandante
en todos los tiroteos
siempre estaba adelante
dando su vida primero.

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE CON SU FUSIL
SIEMPRE DECIA SONRIENDO
HASTA VENCER O MORIR

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE CON SU FUSIL
COMO DECIA CAMILO
HASTA VENCER O MORIR

Recuerdo cuando nos dijo
el diez heroico de enero
ni se detengan a verme
si yo caigo combatiendo
sigan luchando adelante 
hasta ver libre a mi pueblo

Cuando cayo el comandante
nacio una estrella en el cielo
iluminando el camino
de las victorias del pueblo
con su sangre guerrillera
y de muchos compañeros

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE CON SU FUSIL
SIEMPRE DECIA SONRIENDO
HASTA VENCER O MORIR

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE  CON SU FUSIL
COMO DECIA CAMILO
HASTA VENCER O MORIR

Ya con esta se despide
mi corrido guerrillero
pero les doy la noticia
de que Camilo no ha muerto
y en cada lucha del pueblo
el seguira combatiendo.

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE CON SU FUSIL
SUEMPRE DECIA SONRIENDO
HASTA VENCER O MORIR

TENIA UN AMOR POR EL PUEBLO
NO HABIA NI QUE DISCUTIR
EL PELEABA LAS BATALLAS
AL FRENTE  CON SU FUSIL
COMO DECIA CAMILO
HASTA VENCER O MORIR

 



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